viernes, 8 de junio de 2007

Discurso del Decimosexto Año de la Fundación

DECIMOSEXTO AÑO DE LA VENERABLE ORDEN DEL PENÚLTIMO VIERNES DE TRIMESTRE.

Ilustres Hermanos:

Otro año más y son ya muchos, observo arrobados vuestros serenos rostros, que si en tiempos fueron bellos y marmóreos, hoy si caben lo son aun más y con esa expresión placentera que regala el paso del tiempo bien aprovechado.
Nos encontramos reunidos en este cenáculo, el cuarto del año, del que no podemos decir que sea el más importante, pues los anteriores también lo son y de hecho acudís en igual número y con la misma ilusión, pero en este se dan dos circunstancias especiales:
I.- Celebrar y conmemorar lo ya vivido
II.- Desear lo mejor para lo que está por llegar
.
En esta Orden, mi Orden , y no en un sentido posesivo si no de pertenencia, todos los miembros que la componen son una síntesis de lo que representan las celebraciones de este año, por un lado el cálculo y la matemática de la palabra en “El Quijote” y por otro la belleza y armonía en Einstein, lo que hace que me sienta orgulloso.
Representáis todo esto, pero recordad que sois mortales, y esta noche no es para manifestar vuestra sabiduría, sino para expresar los más nobles sentimientos entre los que destaca la amistad.
Bebed, pero con moderación que ya no estáis para muchos galopes ( puede que para algún trote) y esto de la moderación no lo digo yo, ya lo hacían los antiguos, así en la Biblia en el Eclesiástico se dice El vino es la vida para el hombre si se bebe con moderación”. y Regocijo del corazón y contento del alma es el vino bebido a su tiempo y con mesura”.
También, esto lo digo yo, templad y afinad todos vuestros sentidos porque la presencia y el don de gentes de vuestros hermanos os sumirán en el más profundo de los éxtasis.
Y tened presente que aunque no hiciérais lo anteriormente citado: “Os seguiría queriendo”.
Contaros más podría hacerlo, pero cada minuto que esta noche estoy “sin” vosotros me fatiga.
Sin más y como siempre:
Salud y Larga Vida a la Orden

En Madrid a 16 de diciembre de 2005 en La Esquina del Real

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