Maestres, hermanos, hermanas, nos hemos reunido un año más para celebrar con litúrgica sacramental los ritos que esta magna ocasión nos ofrece al conmemorar el mayor de nuestros cenáculos anuales. Y digo liturgia sacramental porque en la Orden:

1.- Nos Bautizamos hace muchos años y no en las aguas del Jordán sino con espléndidos caldos de distintas denominaciones de origen.
2.- Nos Confirmamos con los sobrenombres que los Maestres estimaron que mejor representaban vuestras excelsas virtudes.
3.-Entramos en Penitencia (dolor por lo hecho y propósito de no volver a hacerlo), aunque esto para nosotros no existe, en todo caso nos arrepentimos de habernos arrepentido.
4.-Comulgamos “unión con” de alegrías, jaranas, placeres (gastronómicos), disgustos y penas bien llevadas, porque nuestros hombros son anchos y nuestros sientimientos magnánimos ( rollo tierno-sentimental).
5.- Orden So/cerdo/tal amor a la Orden, una institución basada en el amor, una jerarquía abierta a Novicios/as, Hermanos/as, Maestres y Gran Maestre: sin exclusiones y de ascenso directo en razón del número de noches, copas y discusiones transcendentales sobre el ser y el no-ser, la nada y el vacío.
6.- Matrimonio, Unión de los miembros de la Orden, hasta ahora indisoluble, como ya se sabe, lo que la Orden ha unido no lo separa ni un campo sembrado de minas.
7.- ExtremaUnión relacionada con el anterior, nuestros “oleos” son los destilados de la “vitis vinífera” y derivados que potencian, dan vida, hermanan y nos elevan místicamente en el conocimiento de los más arcanos e insondables misterios.
Ahora, llegado este momento, amados míos, comed, bebed, disfrutad y extended por el Orbe nuestras enseñanzas.
Sin más, que ya es bastante, Salud y larga vida a la Orden.
Madrisd a 12 de diciembre de 2008 en Sal Gorda